Podemos juzgar el corazón de un hombre según trata a los animales. -Immanual Kant 

La Leyenda del Puente Arcoíris

Hay un puente que queda entre el Paraíso y la Tierra, y se llama Puente del Arco Iris. Cuando un animal que ha sido especialmente amado por alguien aquí en la Tierra muere, entonces va al Puente del Arco Iris. Allí hay valles y colinas para todos nuestros amigos especiales, para que ellos puedan correr y jugar juntos. Hay mucha comida, agua y sol, y nuestros amigos se encuentran cómodos y al abrigo. Todos los animales que han estado enfermos o que eran ancianos, recuperan su salud y vigor; aquellos que fueron heridos o mutilados recuperan lo perdido y son fuertes nuevamente, tal como los recordamos en nuestros sueños de días y tiempos pasados.

 

Nuestras almas se reencuentran


Los animales están felices y contentos, excepto por una pequeña cosa: cada uno de ellos extraña a alguien muy especial, alguien a quien tuvo que dejar atrás. Todos corren y juegan juntos, pero llega un día en que uno de ellos se detiene de repente y mira a la lejanía. Sus brillantes ojos se ponen atentos; su impaciente cuerpo se estremece y vibra. De repente se aleja corriendo del grupo, volando sobre la verde hierba, moviendo sus patas cada vez más y más rápido junto a su colita llena de felicidad. Tú has sido avistado, y cuando tú y tu amigo especial finalmente se encuentran, los dos se abrazan en un maravilloso reencuentro, para nunca más separarse de nuevo y permanecer unidos por toda la eternidad a través de una mutua mirada sabia llena de amor y de nobleza. Una lluvia de besos cae sobre tu rostro; tus manos acarician nuevamente la cabeza amada, y puedes mirar nuevamente a los confiados ojos de tu peludito, tanto tiempo apartado de tu vida pero nunca ausente de tu corazón. Entonces los dos cruzan el Puente del Arco Iris para continuar con su historia juntos… 

 

Aunque se vayan de este mundo, ellos permanecen cómplices, fieles y amorosos en nuestro corazón.

 

Anónimo